- Se hace un llamamiento a la vacunación tanto a los profesionales sanitarios como a la población en general, especialmente a colectivos vulnerables.
- Los intensivistas recuerdan que la gripe no solo tiene consecuencias respiratorias, al favorecer descompensación de enfermedades crónicas y eventos cardiovasculares.
- El beneficio de la vacunación no es solo su capacidad para evitar el contagio, sino también la de modificar favorablemente la evolución de la enfermedad.
Madrid, 9 de octubre de 2026. Ante el inicio de una nueva temporada de gripe, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) considera oportuno recordar la importancia de la vacunación frente a esta infección y hace un llamamiento tanto a los profesionales sanitarios como a la población general para que se vacune.
La gripe constituye un importante problema de salud pública y, lejos de ser una enfermedad siempre banal, puede ocasionar complicaciones respiratorias y sistémicas graves especialmente en personas de edad avanzada, pacientes con enfermedades crónicas, embarazadas y otros colectivos particularmente vulnerables. En determinadas circunstancias, una infección gripal puede evolucionar hacia una neumonía grave, una insuficiencia respiratoria o a la descompensación de enfermedades previas llegando a requerir, en ocasiones, de su ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos.
La vacunación constituye una de las principales medidas disponibles para prevenir la gripe y reducir el impacto de sus complicaciones. Aunque ninguna vacuna evita todas las infecciones y su efectividad puede variar entre temporadas, la evidencia disponible muestra que la vacunación disminuye el riesgo de enfermedad grave en las personas que contraen la infección y puede reducir la necesidad de hospitalización, ingreso en la UCI y de soporte respiratorio. Por tanto, el beneficio de la vacunación no debe valorarse únicamente por su capacidad para evitar el contagio, sino también por su capacidad para modificar favorablemente la evolución de la enfermedad.
MÁS ALLÁ DE LO RESPIRATORIO. Asimismo, la gripe puede tener consecuencias que van más allá del aparato respiratorio. La infección puede favorecer la descompensación de enfermedades crónicas y se ha relacionado con un incremento de determinados acontecimientos cardiovasculares (infarto agudo de miocardio o un ictus) semanas después de haber sufrido una gripe. La prevención de la gripe mediante la vacunación puede contribuir, por tanto, a reducir también parte de estas complicaciones.
Para los profesionales sanitarios que desarrollan su actividad en contacto con pacientes críticos, la vacunación adquiere una dimensión adicional. Las personas ingresadas en las Unidades de Cuidados Intensivos presentan, en muchos casos, una especial vulnerabilidad frente a las infecciones respiratorias. La vacunación de los profesionales contribuye a proteger su propia salud y, al mismo tiempo, forma parte de las medidas destinadas a disminuir el riesgo de transmisión de la gripe en el entorno sanitario y a proteger a los pacientes, a sus familias y a los propios compañeros.
Desde la SEMICYUC consideramos que la vacunación de los profesionales que atienden al paciente crítico constituye, por ello, una expresión de compromiso con la seguridad del paciente y con la calidad asistencial. Vacunarse no debe entenderse únicamente como una decisión individual, sino también como una medida de responsabilidad profesional y de protección hacia aquellos pacientes que presentan un mayor riesgo de sufrir consecuencias graves.
Del mismo modo, animamos a todas las personas para las que las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación a recibirla cada temporada. La prevención de la gripe requiere la participación de todos y adquiere especial relevancia cuando permite proteger a las personas más vulnerables de nuestro entorno.




