- El objetivo es que el paciente sobreviva con la mejor función neurológica posible y preservando la viabilidad del tejido cerebral.
- Una atención especializada se ha asociado con mejor supervivencia y mejores resultados funcionales que la atención no especializada.
- La especialización de las unidades entronca con la necesidad de personalizar la atención y dotar a los intensivistas de formación enfocada a este perfil de paciente.
Madrid, 29 de abril de 2026. En una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el paciente neurocrítico destaca por su fragilidad. Con lesiones neurológicas graves, pero potencialmente reversibles, ingresan con un ictus grave, una hemorragia intracraneal, un traumatismo craneoencefálico, una lesión medular aguda… “Manejar con certidumbre en la UCI a estos pacientes es decisivo, sobre todo porque no solo importa la lesión inicial, sino también evitar la lesión cerebral secundaria, que puede venir causada por hipoxia, hipotensión, edema cerebral, hipertensión intracraneal, fiebre…”, explica el Dr. Jon Pérez Bárcena, médico intensivista del Hospital Univ. Son Espases de Palma. “Requieren una vigilancia muy estrecha y decisiones rápidas, a veces minuto a minuto. En estos pacientes, pequeños cambios en la presión arterial, la oxigenación, la ventilación o el nivel de consciencia pueden traducirse en un empeoramiento neurológico importante”.
Una atención especializada se ha asociado con mejor supervivencia y mejores resultados funcionales que la atención no especializada, de ahí que la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) haya incidido en la necesidad de consolidar las áreas de Neuro-UCI en los hospitales que ya atienden a este tipo de pacientes. “Los pacientes neurocríticos son especialmente complejos y requieren para su manejo un equipo multidisciplinar liderado por intensivistas para mejorar su pronóstico vital y funcional. En los últimos años, se han producido progresos que han mejorado el pronóstico de estos enfermos críticos, gracias al mejor conocimiento de la fisiopatología, a una mejor monitorización de los enfermos, a la introducción de tratamientos más efectivos y a la prevención de la aparición de complicaciones infecciosas o de otro tipo”, explica el Dr. José Garnacho, presidente de la SEMICYUC.
El objetivo de estas Neuro-UCI no se ciñe a que el paciente sobreviva, sino a que lo haga con la mejor función neurológica posible y preservando la viabilidad del tejido cerebral. Así se ha remarcado esta tarde en Madrid, durante la apertura de las V Jornadas de los Aspectos Clínicos de los Pacientes Neurocríticos de la SEMICYUC, dirigidas por los doctores Jon Pérez Bárcena y Mario Chico (jefe de sección de la UCI de Trauma del Hospital Univ. 12 de Octubre de Madrid y vicepresidente de la SEMICYUC) y que ha reunido a casi un centenar de expertos de toda España entorno al paciente neurocrítico.
AVANCES EN LA ATENCIÓN. Los intensivistas han destacado las mejoras en la atención a estos pacientes tan frágiles. “Uno de los avances más importantes en los últimos años ha sido el paso de una monitorización general a una que podríamos denominar ‘neurológica multimodal’. Ya no se observa solo la tensión arterial o la saturación de oxígeno, sino también muchos más parámetros (presión intracraneal, oxigenación cerebral, Doppler transcraneal, metabolismo cerebral…), los que nos permite detectar antes el deterioro y ajustar el tratamiento de forma más individualizada”, explica el Dr. Pérez Bárcena.
Estos avances van de la mano de una medicina intensiva más personalizada. “En vez de aplicar objetivos iguales para todos, hemos de adaptar el tratamiento al tipo de lesión, al patrón de monitorización y a la respuesta del propio cerebro del paciente. Individualizar la presión de perfusión y la oxigenación es el camino a seguir”, prosigue el doctor Pérez Bárcena.
FORMACIÓN. Crear unidades Neuro-UCI implica una apuesta por equipos especializados de neurointensivistas, que necesitan de una formación concreta. La SEMICYUC, a través de su Grupo de Trabajo de Neurointensivismo y Trauma, ha incluido en las Jornadas talleres de neuromonitorización multimodal, Doppler transcraneal, pupilometría y manejo de la temperatura, respectivamente. Las plazas se agotaron en pocos días, una muestra inequívoca del interés de los intensivistas por hacerse con una formación especializada que permita la mejor atención a nuestros pacientes, así como de la necesidad de llevar esta apuesta a todos los centros del país.
Las V Jornadas de los Aspectos Clínicos de los Pacientes Neurocríticos se celebran en Madrid hasta mañana jueves 30 de abril y tienen un carácter bianual. Participan médicos intensivistas de toda España, así como expertos de otras especialidades médicas como neurocirujanos, neurólogos o neurorradiólogos. Mesas redondas, talleres, exposición de casos y debates forman parte del programa científico.




