El grupo SEMICYUC HUMANIZA organizó, durante el primer semestre de este año, un ciclo formativo de webinars dedicado al Síndrome Post-Cuidados Intensivos (SPCI), con el objetivo de seguir impulsando una atención integral y centrada en las personas tras la enfermedad crítica. A lo largo de tres sesiones, desarrolladas conjuntamente con el Grupo de Trabajo de Continuidad de cuidados en el paciente crítico de la SEEIUC y el Comité de Seguimiento y Rehabilitación postUCI de la FEPIMCTI, numerosos profesionales nacionales e internacionales compartieron su experiencia con un objetivo común: mejorar la recuperación de nuestros pacientes y sus familias más allá del alta de la UCI.

La coordinadora de SEMICYUC Humaniza, la Dra. Carola Giménez-Esparza, ha compartido las ‘notas para llevar a casa’ que nos han dejado los tres seminarios online.

1. La prevención del SPCI comienza el primer día de ingreso en la UCI.

Las secuelas no aparecen al alta, sino que empiezan a gestarse durante la enfermedad crítica. La aplicación precoz y sistemática del paquete de medidas ABCDEF constituye la intervención con mayor impacto para disminuir las secuelas físicas, cognitivas y psicológicas.

2. El trabajo multidisciplinar no es una opción, sino una necesidad.

La recuperación del paciente crítico requiere la participación coordinada de medicos intensivistas, enfermería, fisioterapeutas, rehabilitadores, psicólogos, psiquiatras, nutricionistas, terapeutas ocupacionales y Atención Primaria. Ningún profesional puede abordar en solitario toda la complejidad del SPCI.

3. La familia forma parte del tratamiento.

La implicación activa de familiares y cuidadores durante el ingreso favorece la recuperación del paciente y reduce las secuelas emocionales, tanto de pacientes como de familiares. La humanización de los cuidados debe entenderse como una intervención clínica con impacto demostrado sobre los resultados.

4. La consulta post-UCI debe formar parte de la continuidad asistencial

La consulta no representa el final del proceso, sino el comienzo de una nueva etapa. Debe integrarse dentro del itinerario asistencial del paciente crítico, con una organización estructurada, liderazgo definido, indicadores de calidad y coordinación con el resto de especialidades.

5. Es imprescindible una valoración integral y estandarizada.

La consulta post-UCI debe evaluar de forma sistemática las diferentes dimensiones del SPCI mediante herramientas validadas:

  • Función física, fuerza muscular, movilidad y capacidad funcional.
  • Estado nutricional.
  • Función respiratoria.
  • Ansiedad, depresión y estrés postraumático.
  • Deterioro cognitivo.
  • Calidad de vida relacionada con la salud.
  • Sobrecarga y bienestar de familiares y cuidadores.

Solo una evaluación estructurada permite detectar precozmente problemas potencialmente tratables.

6. El SPCI es mucho más que debilidad muscular.

Las alteraciones físicas son solo una parte del problema. El deterioro cognitivo, las secuelas emocionales, la pérdida de calidad de vida y el impacto sobre la reintegración social y laboral condicionan de forma decisiva la recuperación a largo plazo.

7. El familiar también puede enfermar.

El síndrome post-cuidados intensivos familiar (SPCI-F) constituye una realidad frecuentemente infradiagnosticada. Ansiedad, depresión, estrés postraumático y sobrecarga del cuidador deben formar parte de la valoración habitual de nuestras consultas.

8. El alta de la UCI no significa el final de la enfermedad crítica.

Cada vez existe mayor evidencia de que la recuperación tras una enfermedad crítica puede prolongarse durante meses e incluso años. Nuestro compromiso como intensivistas debe extenderse más allá del episodio agudo, acompañando a pacientes y familias durante todo el proceso de recuperación.

Para aquellos que no pudieron asistir o deseen revisar alguno de los contenidos, estos son los enlaces a las grabaciones de las tres sesiones, que permanecen disponibles para su visualización:

▶️1. Prevención del SPCI.
▶️2. Organización de la Consulta Post-UCI.
▶️3. Seguimiento Clínico en la Consulta Post-UCI.

Este ciclo de formación representa solo el inicio de una línea de trabajo que quiere consolidar SEMICYUC HUMANIZA, dentro del objetivo de seguir promoviendo la implantación de estrategias preventivas, consultas post-UCI y proyectos colaborativos que mejoren la calidad de vida de los supervivientes de la enfermedad crítica y de sus familias.

Para participar activamente en SEMICYUC HUMANIZA, basta con darse de alta en el formulario de la web o en la app de socios (sección Listas Generales).

“Pensamos que la humanización no es patrimonio de una disciplina concreta, sino una forma de entender los cuidados críticos que impregne todas las áreas de conocimiento. Nuestro objetivo es colaborar con todos los Grupos de Trabajo en el desarrollo de proyectos conjuntos, incorporando la perspectiva de la humanización a la asistencia, la investigación, la docencia y la innovación”, ha explicado la Dra. Giménez-Esparza.