- El Dr. José Garnacho, presidente de la SEMICYUC, compareció en la Comisión de Sanidad del Senado para reivindicar el trabajo de los intensivistas en España.
- Alertó de sobrecarga de recursos y estrés laboral en las UCI, un desgaste potenciado por las guardias de 24 horas que “trasciende la simple falta de sueño”.
- Los intensivistas consideran urgente la aprobación del nuevo programa formativo de Medicina Intensiva, cuyo trámite final se ha retrasado.
Madrid, 18 de marzo de 2026. El Dr. José Garnacho acudió este lunes a la Comisión de Sanidad del Senado como presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). Lo hizo por petición de la cámara para explicar las principales líneas de trabajo e investigación de la SEMICYUC, así como los retos actuales de la especialidad de Medicina Intensiva en nuestro país. Así, puso en relieve la labor de los médicos intensivistas y de los equipos de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), especialmente en situaciones de emergencia, e indicó las necesidades para impulsar la atención al paciente crítico en España.
El presidente de la SEMICYUC expuso a los miembros de la Comisión de Sanidad la problemática de que, en España, ni todos los hospitales disponen de una UCI, ni estás se rigen bajo un modelo homogéneo. “Los programas de respuesta rápida liderados por intensivistas han conseguido reducir un 30% la mortalidad hospitalaria. Para seguir avanzando, es necesario incrementar el número de camas y reforzar las plantillas, tanto con más plazas para médicos residentes como creando la especialidad de Enfermería en Críticos, Urgencias y Emergencias, un reconocimiento clave para asegurar la calidad y la seguridad en la atención al paciente crítico, reforzar la capacidad resolutiva del sistema sanitario y dotar de recursos que den respuesta a la creciente complejidad asistencial”.
En España hay 18,8 camas por cada 100.00 habitantes, en la media de la UE, pero por debajo de Alemania (28,1) y Francia (27,2); y muy alejada de Chequia (líder con 44,9). “Es urgente aumentar la inversión en equipamiento en todos los Servicios de Medicina Intensiva de España, así como dotarles a todos de sistemas de información clínica. Estos ya no son una opción para valorar, sino una necesidad real que optimiza la atención clínica, además de una ayuda clave en la toma de decisiones, garantizan la trazabilidad, mejoran la seguridad clínica y facilitan la comunicación en el entorno sanitario”.
El Dr. Garnacho trasladó en el Senado la dificultad para cubrir plantillas mínimas y guardias en muchos Servicios de todo el país, así como la necesidad de mejorar la ratio médico-paciente en las UCI y suprimir las guardias de 24 horas. “Hemos sofisticado la tecnología en las UCI, pero se ha acompañado de una mayor presión asistencial y demanda de servicios, que incide en el riesgo de sobrecarga de recursos y más estrés laboral. Ningún profesional puede minimizar su margen de error tras haber trabajado sin descanso 24 horas seguidas. Esto es una realidad que se debe abordar y para la que solicitamos apoyo. Por nuestros profesionales, que deben poder realizar su trabajo en condiciones óptimas y de seguridad; pero también por la salud de todos, que va a estar en sus manos”, explicó. “El desgaste profesional trasciende la simple falta de sueño. El cuidador también necesita ser cuidado y es muy importante que los profesionales puedan conciliar su vida profesional con la personal sin que esto vaya en detrimento de su poder adquisitivo”.
Otro de los puntos en los que incidió el Dr. Garnacho en el Senado fue la introducción de la Medicina Intensiva en los programas formativos del Grado de Medicina, así como definió de “urgente la aprobación del nuevo programa formativo de Medicina Intensiva”, que está aun a la espera de ratificación definitiva y que no se actualiza desde 1996.
Una formación que, junto a la investigación, son constantes durante la carrera profesional. “Debemos asegurar que todos nuestros profesionales tengan la opción de mantenerse al día, lo que se traduce en apostar por una formación constante y un catálogo creciente de cursos, congresos, reuniones específicas, sesiones virtuales y talleres”, explicó el Dr. Garnacho. Respecto a la investigación, el presidente de la SEMICYUC consideró: “Sin la investigación, nada avanza. Investigar requiere una inversión potente, tanto a nivel económico como de esfuerzo por parte de todos. Los resultados siempre aportan luz sobre la falta de conocimiento y eso sólo puede ser bueno”.
Además, en la Cámara Alta se presentaron los últimos datos de la formación en resucitación cardiopulmonar por parte del Plan Nacional de RCP, dependiente de la SEMICYUC. En 2025 se superó la barrera de las 160.000 personas formadas en soporte vital y manejo del desfibrilador semiautomático desde el año 2015; así como han sido más de 25.000 profesionales de Medicina y Enfermería, de todas las especialidades, los que adquirieron competencias en Soporte Vital Avanzado e Inmediato en el mismo periodo.





