• La muerte del tejido pancreático puede causar infección y el fallo de órganos vitales.
  • La gravedad de esta patología obliga a una vigilancia intensiva en la Unidad de Cuidados Intensivos, además de un abordaje multidisciplinar.
  • La supervivencia depende de varios factores, como la rapidez del diagnóstico, la extensión del tejido dañado o las posibles complicaciones derivadas.

 

Madrid, 28 de octubre de 2025. Estos días es noticia la hospitalización del turista español Juan Manuel Serradilla en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Franco-Vietnamita de Ho Chi Minh City (Vietnam), ingresado por pancreatitis aguda necrotizante. Desde la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) nos gustaría despejar dudas sobre esta patología, cuya gravedad obliga a una atención dirigida por médicos especialistas en pacientes críticos.

“La muerte del tejido pancreático es la principal característica de una pancreatitis aguda necrotizante, una patología a la que se puede sobrevivir pero que exige mantener en la UCI las constantes vitales mientras el páncreas se recupera”, explica la doctora Eva María Santafosta, coordinadora del Grupo de trabajo de Patología Digestiva Crítica de la SEMICYUC e intensivista del Hospital de Bellvitge (Barcelona). “La facilidad de que microorganismos del tubo digestivo proliferen y se comporten como patógenos cuando el páncreas está inflamado explica las complicaciones y la gravedad de esta patología”, añade el Dr. Borja Suberviola, coordinador del Grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la SEMICYUC e intensivista del Hospital Univ. Marqués de Valdecilla (Santander).

  1. ¿Qué es una pancreatitis aguda necrotizante?

La pancreatitis aguda es una inflamación de inicio rápido del páncreas, un órgano situado detrás del estómago que ayuda a digerir los alimentos y regular el azúcar en la sangre. Pasa a ser necrotizante cuando se produce la necrosis (muerte) del tejido pancreático, pudiendo causar infección y el fallo de órganos vitales como los pulmones, los riñones o el corazón.

  1. ¿Se puede sobrevivir a una pancreatitis aguda necrotizante?

“Sí, se puede sobrevivir pero, al tratarse de una enfermedad potencialmente grave, se requiere atención en una Unidad de Cuidados Intensivos para un diagnóstico y tratamiento rápidos”, indica la doctora. La supervivencia depende de varios factores, como la edad y el estado previo del paciente, la rapidez del diagnóstico, la extensión del tejido dañado, la aparición de complicaciones o la disponibilidad de medios para un tratamiento correcto. Además, su manejo implica la participación de muchos especialistas: intensivistas, gastroenterólogos, cirujanos, radiólogos…

  1. ¿Cómo tratan los intensivistas una pancreatitis aguda necrotizante?

“No existe tratamiento específico, hay que centrarse en evitar y tratar las complicaciones que surjan. En la UCI, los intensivistas nos encargamos de mantener las constantes vitales mientras el páncreas se recupera. Realizamos lo que se llama soporte de los órganos que se han ido afectando (respiración asistida, diálisis, fármacos para mantener presión arterial, etc.). Controlamos el dolor con analgesia, administramos sueros y nutrición adecuada, ya sea mediante una sonda que va al estómago o intestino o por vía intravenosa”, explica la doctora Santafosta. “Si aparecen complicaciones como una infección del páncreas, se trata con antibióticos intravenosos y nos coordinamos con cirujanos, radiólogos y endoscopistas para retirar el tejido dañado con técnicas mínimamente invasivas o cirugía, disponibles en hospitales especializados”.

  1. El paciente sufrió un shock séptico y una hemorragia interna tras responder bien al tratamiento inicial, ¿qué es un shock séptico y a qué se puede deber esta situación?

Un shock séptico es el estado de mayor gravedad de una infección, caracterizado por la existencia de una alteración de la hemodinámica del paciente, que no responde al tratamiento con fluidos y que, habitualmente, se acompaña de disfunción de uno o más órganos. En el caso de la pancreatitis aguda necrotizante, la complicación del cuadro con infecciones graves, y en ocasiones shock séptico, “es factible y se explica por la gravedad de la patología en sí y por la facilidad de que microorganismos del tubo digestivo proliferen y se comporten como patógenos cuando este está inflamado o estructuralmente afectado”, explica el Dr. Suberviola.

  1. ¿Esta situación podría darse en una UCI en España?

La infección y el shock séptico son complicaciones descritas en la evolución de la pancreatitis aguda necrotizante. Se relacionan no tanto con la ubicación del paciente, sino con la gravedad del cuadro y con las características del enfermo: inmunosupresión, tratamientos de base, patologías previas… “Obviamente, la posibilidad de ofrecer un tratamiento lo más completo y efectivo posible depende de las características sociosanitarias del país en el que se encuentra el paciente. En España, en este aspecto, contamos con una estructura sanitaria sólida que ofrece todas las garantías necesarias y, en cuanto a los cuidados intensivos en particular, cuenta con profesionales altamente cualificados y Servicios de Medicina Intensiva dotados de alta tecnología y de los últimos avances en el tratamiento de estos pacientes”, prosigue el doctor.

  1. ¿Por qué la exposición a patógenos locales puede complicar la evolución?

“El problema es la complicación del cuadro clínico grave con una sobreinfección por una bacteria multirresistente. Esto no quiere decir que sea intratable, sino que hay que identificarlo lo más rápidamente posible para poder emplear otros antibióticos que sí sean efectivos. La resistencia a los antibióticos es un problema global pero no afecta a todos los países de la misma manera y la tasa de bacterias multirresistentes concretamente en el Sudeste Asiático es muy elevada. Igualmente, no todos los países cuentan con los mismos medios para diagnosticar precozmente este tipo de microorganismos y para tratarlos, ya que habitualmente requieren antibióticos muy específicos y, en general, de última generación”, finaliza el Dr. Suberviola.