La Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) apoya el comunicado publicado por la Sociedad Gallega de Medicina Intensiva y Cuidados Críticos (SOGAMIUC) en relación con la apertura de la Unidad de Ictus del Hospital de Ourense y las declaraciones en prensa en las que se afirmaba que la apertura de dicha Unidad mejoraría el pronóstico de los pacientes con ictus. Estos pacientes hasta ahora ingresan durante la fase aguda de la enfermedad en una Unidad de Cuidados Intensivos llevadas por especialistas en Medicina Intensiva y personal de enfermería especialmente preparado para atender al paciente crítico, trabajando en equipo con los servicios de neurología. Esta afirmación que no se acompaña de ningún dato objetivo supone confundir a la opinión pública  y no reconocer el trabajo de calidad que se realiza en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Coincidimos plenamente con la SOGAMIUC en que la medicina actual se fundamenta en el trabajo en equipo y la cooperación multidisciplinar pero no reconocer el valor que aportan los especialistas en Medicina Intensiva en estos pacientes, que además con cierta frecuencia desarrollan complicaciones respiratorias, cardiacas o infecciosas entre otras, es faltar a la verdad. De hecho, en la mayor parte del país los pacientes que entran en el código ictus son manejados conjuntamente y de manera compartimentalizada: casos graves con bajo nivel de conciencia afectación orgánica extra-neurológica o con dificultades para un control tensional adecuado son y deben ser tratados de inicio en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Desde la SEMICYUC no vamos a tolerar la falta de respeto hacia nuestra especialidad ni hacia unos profesionales que trabajan de manera continua y rigurosa para proteger la vida de los pacientes en los momentos más críticos, para lo cual está especialmente capacitados. La atención al ictus, como no puede ser de otra forma, debe ser multidisciplinar y basarse en la colaboración y respeto entre especialidades. Nos duele especialmente en esta ocasión no se haya cumplido esta premisa con los especialistas en Medicina Intensiva pero aún así, seguimos dispuestos a trabajar conjuntamente con todas las especialidades involucradas para mejorar el pronóstico vital y reducir las secuelas de los pacientes con ictus.

En Madrid, a 30 de octubre de 2025.

Junta Directiva de la SEMICYUC